El cuerpo se cae del ombligo
separándose para casi siempre del no.
Vienen años encorvados,
con los párpados secos,
la boca de cicatriz mal curada.
Ni oír, ni ver, ni callar.
Rezos que sólo Dios entiende,
Difunto monólogo,
Camisas de colores de mantel de domingo
Canas que nacen sucias,
Zapatillas que pisan susurros,
Maquillaje y a dormir.
martes 20 de octubre de 2009
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Tu poesía son palabras que únidas hacen frases estraordinarias. De esas que te dejan sin palabras.
ResponderSuprimirNo dejes de escribir.
Muchas gracias, sálo un lector me animaa escribir 1000 veces más.
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